La suegra repartió un terreno de 1,000 m², con un valor de 10 millones de pesos, entre sus dos hijas. Dejó muy claro que a su nuera no le tocaba ni un centavo porque "la nuera es de la calle". Ante el desplante, la chava no dijo nada y se tragó el coraje en silencio. Pero el destino da muchas vueltas. El día que la señora cayó de urgencias en el hospital, y tras más de 50 llamadas desesperadas a la nuera, la respuesta fría y cortante de ella dejó a toda la familia política helada y sin palabras...